Cotizaciones, seguimiento de clientes y facturación, sin que dependan de que te acuerdes.
Cada cliente nuevo implica escribir la misma cotización otra vez, con los mismos cálculos a mano.
Quién preguntó qué y cuándo hay que volver a escribirle vive en la memoria de una sola persona.
Cobros por transferencia, efectivo y tarjeta que se concilian a mano al final del mes.
El día se va en tareas operativas y queda poco espacio para conseguir al siguiente cliente.
LINIA CEO